Marina Portabella: Otra forma de mirar el mundo

Marina Portabella: Otra forma de mirar el mundo

Aug 08, 2026

Trayectoria, propósito y compromiso

  • Durante muchos años trabajaste en el mundo de la noche y la música en Barcelona, hasta que tu vida dio un giro hacia el trabajo social. ¿Recuerdas el momento en el que sentiste que tenías que cambiar de camino?

Fue un proceso, estuve mucho tiempo en contacto con ONGs en la sala donde trabajaba, fui descubriendo proyectos y me fui enamorando de lo que representa ayudar a los demás.

  • Dream Nepal nace de una realidad muy dura: niños y niñas que crecen dentro de una cárcel. ¿Cómo se explica una situación así a alguien que nunca ha oído hablar de ella?

En Nepal la cárcel tiene muy mal “karma”, eso hace que las familias de las mujeres que son detenidas las repudien, a ellas y a sus hijos. Las mamás entran en la cárcel con los niños y es legal hasta los tres años, pero una vez pasada esa edad deberían salir. Allí estos niños no salen porque las mamás tienen miedo de perderlos. Si salen a los 3 años las familias no los reciben y les toca ir a un orfanato público, donde no se visita la cárcel, por lo que ellas no los vuelven a ver. Por eso los retiene con ellas dentro. 

  • En tu trabajo hay una palabra muy poderosa: infancia. ¿Qué significa para ti proteger la infancia cuando el punto de partida es tan complejo?

Nosotros cuidamos de ellos mientras la mamá cumple condena, les damos educación y una vida bonita, además de visitas con las madres constantes. Aunque el punto de partida sea complejo ellos son muy resilientes, se adaptan muy bien y recuperan la sonrisa enseguida en cuanto se les da amor y se les cuida. 

  • Has visto de cerca historias muy difíciles, pero también transformaciones enormes. ¿Qué momento te ha confirmado que todo este esfuerzo merece la pena?

Hemos visto muchas historias, pero lo que confirma que todo vale la pena es cuando ves que los niños ya mayores, salen y tienen un futuro. La primera niña que salió del proyecto hoy en día es enfermera en uno de los mejores hospitales de Katmandú, para nosotros es un orgullo y la demostración de que todo el esfuerzo valió la pena. 

  • Además de Nepal, también has impulsado proyectos vinculados al sistema penitenciario en Colombia a través de Valora’t. ¿Qué tienen en común esas realidades y qué has aprendido de ellas? 

Son realidades completamente distintas, aunque la raíz es la misma. Principalmente por el carácter y la cultura de cada país que son radicalmente opuestas. La cultura nepalí facilita mucho la adaptación de los niños. En Colombia los círculos de violencia son mucho más duros, y aunque la realidad de la cárcel sea la misma, en Colombia los niños vienen con historias de vida mucho más complejas. Cada realidad es distinta, aunque el nexo sea la cárcel y de cada realidad hemos aprendido muchas cosas distintas, aunque al final son niños con mucho sufrimiento y un niño siempre será un niño.

  • Después de todo lo que has vivido (y estás viviendo), ¿qué te sigue moviendo hoy?

Me sigue moviendo lo mismo, me sigue doliendo que estos niños sea los “grandes olvidados” y me da mucha fuerza ver como con un poco de ayuda siguen adelante todos y rompen los círculos de violencia de donde partían. 


Estilo, identidad y vida personal

  • Habitualmente vives realidades tan distintas entre Barcelona, Nepal o Colombia, ¿ha cambiado tu forma de entender lo que realmente necesitamos en el día a día?

Básicamente al moverte mucho lo que aprendes es el desapego, ceo que vivimos muy apegados a muchas cosas cuando en realidad necesitamos muy pocas. Sobre todo, cuando viajo me doy cuenta de que no necesito nada de lo que acumulamos en nuestras casas. Y esto es muy liberador. 

  • ¿Qué papel ocupa la ropa en tu vida: comodidad, identidad, protección, practicidad, una forma de expresarte…?

Sobre todo, comodidad por el tipo de vida que llevo. Igualmente, en Nepal acostumbro a vestir el kurta que me facilita mucho el pensar que tengo que ponerme, en Colombia uso ropa más informal pero correcta y en Barcelona me siento más libre de usar la ropa que me apetece o que me gusta. Aunque me gusta verme bien, tengo que decir que la ropa o la moda no son prioridades en mi vida. 

  • En tu trabajo viajas, visitas hogares, prisiones, proyectos y espacios muy diferentes. ¿Tienes una especie de “uniforme emocional” o prendas que te acompañan siempre? ¿Alguna prenda que viaje siempre contigo?

En los sitios donde me muevo hay algunas reglas al vestir, por ejemplo, el negro no se puede usar en la cárcel o en Nepal no se debe usar ropa con la que se exhiba demasiado el cuerpo, eso me condiciona al vestirme. No tengo ninguna prenda que me acompañe siempre, básicamente intento siempre ir cómoda porque son sitios en los que el entorno es tan exigente que no me permite estar pendiente de la ropa que llevo. 

  • ¿Hay alguna prenda que conserves desde hace años porque tiene una historia especial detrás? 

La verdad es que lo que conservo de hace años son los vestidos nepalís, que me gustan y me hacen sentir bien y cómoda.

  • ¿Cómo describirías tu estilo personal hoy?

Es difícil definir un estilo por la variedad de sitios y circunstancias en las que vivo, pero me gusta ir cómoda, adaptada a donde estoy y con ropa que sobre todo me de alegría. En Nepal los colores de los vestidos me encantan y me dan mucha vida.

  • ¿Qué valores te gustaría ver más presentes en la industria de la moda?

Me gustaría ver otros enfoques, sostenibilidad y conciencia, enfoque en diversidad e inclusión o enfoque en ética laboral y bienestar, por ejemplo. 

  • ¿Qué te hace sentir bien vestida? Una prenda concreta, la comodidad, sentirte tú misma, el momento vita.

Un poco de todo, por encima la comodidad, pero sentirme yo misma también es importante para mí. 

  • Cuando vuelves a casa después de un viaje o de una etapa intensa de trabajo, ¿qué pequeño gesto cotidiano te ayuda a reconectar contigo?

Me encanta meditar y hacer yoga, y aunque lo practico donde esté, en mi casa de Barcelona siento que tengo el espacio más adecuado y eso me ayuda mucho a reconectar conmigo. 

  • ¿Qué te pones en esos días en los que necesitas sentirte fuerte?

Intento usar los colores que siento que me dan más fuerza, vitalidad y seguridad.

  • Para terminar, ¿qué significa para ti cuidarse?

Sobre todo, alimentarme bien, no dejar de hacer deporte en la medida que puedo y no dejar que el tiempo no me permita sentirme siempre bien y cuidada. El autocuidado mental y emocional también son muy importantes para mí.